lunes, 2 de enero de 2017

Mi gato quiere ser poeta.

Mi gato quiere ser poeta.

 

Mientras leo frente a mi vela
mi gato coge la pluma,
escribe con ella y se sienta
y piensa que no me doy cuenta.

Lee los pocos libros que queda
polvorientos en mi biblioteca.
Ignoro lo que pasa en mi mesa
pero se esfuerza por ser un gran poeta.

Y cuando duermo lee mis versos
acostado en su terciopelo en silencio,
todo parece ser un misterio,
no sabe uno de los grandes secretos
deja sus huellas en mis escritos.

Y en la oscuridad ve las letras
no es necesario prender la vela,
se acurruca con las hojas
que quedan tiradas en el piso,
empieza a copiar mis bellas prosas.

Y cuando despierto se apresura
en guardar sus notas de ternura,
me queda bien claro, no hay otra duda,
mi gato quiere ser un gran poeta.

Muy cansado en las noches se acuesta
abrigado en su cama de lana,
abraza su elegante poema
como si abrazara a su propia alma.

Corrijo en los días libres su obra,
a veces le faltan unas letras,
le perdono a mi gato poeta
porque no sabe nada de gramática.

Juega mi gato todas las noches
ronronea, husmea los rincones,
no quiere tener enemigos
por eso no caza a los ratones.

Roba mi queso sabroso y fresco
cuando matizo y pinto mi lienzo,
 se siente culpable, es muy cierto,
y piensa que todo se ha olvidado,
llega ronroneando y alzando su cola,
como si nada hubiera pasado.

Pues ha terminado su poema
genialmente mi gato poeta
y en voz alta le doy lectura
y me fascinan sus letras.

Bajo el Nombre de Poetita azul®/







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