viernes, 20 de enero de 2017

Mi αмigσ Sнαɗσ.

Mi αмigσ Sнαɗσ.

Cuando llegaba a casa,
Shado mi amigo juguetón
me daba la bienvenida con un brazo,
pero hoy no hay abrazo,
tampoco ha mordido el baúl,
no ha jugado con mis zapatos,
todo esto me parece muy raro.

Mis sospechas se concretaron,
al escuchar la noticia, Shado se ha perdido.
Desde ese día le busco con calma,
bajo los puentes, cerca de las orillas del río,
aun con la esperanza que en el barrio
haya noticias nuevas, pero no hay nada,
solo ha dejado una gran tristeza en mi alma.

Siempre, casi siempre miro
cada cerca, cada callejón sin salida,
tal vez esté comiendo algunas migajas de pan
que la gente piadosa le da, le busco tanto,
que parece que jamás hubiera existido,
 y mis esperanzas se desvanecen,
se esfuman como si fuera un simple suspiro.


Extrañamos tu compañía, por eso,
cuando en las noches
los ladridos son muy lejanos,
agarro mi bicicleta entre oscuro y claro,
voy en tu búsqueda,
me detengo en cada vertedero,
echo un vistazo y no te encuentro,
 resignado regreso,
siempre pensando,
en la dureza de tu desamparo.

Solo recuerdos quedan cuando corríamos
por esos caminos polvorientos,
con el calor intenso y los fuertes vientos.
Si has encontrado a tus nuevos amos,
corre como siempre,
corre ladrando... ladrando,
 por tus nuevos Páramos.
Imagen web.

No hay comentarios:

Publicar un comentario